Con olor a pan tostado
y el sonido de la cuchara revolviendo un te.
...Quiero conocerte
Quiero despertar y verte sin arreglos; sin rodeos ni vergüenzas.
Así como nos levantamos los miércoles
así como estamos los domingos en casa:
Sinceros
,desnudos,
sin-darnos-cuenta
De la misma forma en que nos amarramos los zapatos
o así, como te acomodas para dormir en las noches de vigilia.
Sin intenciones.
Porque quiero ser pesado, quiero verte enojada
amurrada,
cansada.
Y allí, donde solo tú te des-conoces,
(te ocultas)
en donde pierdes la etiqueta y vuelves a la costumbre,
a tus automatismos,
a esos...tan obvios
tan insignificantes y miserables....
Que te hacen ser-verdaderamente-tú.
Amarte.
p.d: La idea central de este texto pertenece a un amigo, un gran compañero; camarada de triunfos y derrotas....Gracias.
uff.. casi se me sueltan unas lágrimas; por 2 razones. La primera de ellas fue por la belleza del escrito; Cristobal, tu pluma conmueve. Transparente, abierto dejas que tus palabras coincidan con las emociones del lector. Gracias.
ResponderEliminarY la segunda razón es la razón de la amistad; nuevamente gracias por todas las experiencias camarada.
Muchas gracias por el comentario, me alegra (y es un honor) que pienses así.
ResponderEliminarGracias a ti.