Hoy por fin entendí lo que nunca quise ver
Nunca entendí por qué, (¡no!), cómo, de qué forma, cuántas veces;
....aun que quizá siempre lo intuí
(Hoy) Da igual.
Por veces, me imaginaba que continuaba
por otros, a través de otros -con suerte- los míos.
Pero, incluso, no me puedo reservar ese derecho,
no lo puedo dar por ganado. Porque no hay garantías (ni derechos).
Porque nunca ha sido fácil, aunque nunca nadie
nadie
NADIE
dijo que lo sería (ni lo dirán, nunca. No).
Y en todo lo que me permite una sabiduría ontológica pre-reflexiva
lo aprehendo contra mi corazón, lo masco con amargura, y con las lágrimas de los ojos
y la sangre de la nariz.
Lo acepto:
Caigo
Caigo
¡¡ Yo.ME.CAIGO !!
y nada se podrá hacer, y no hay nada, no hay nadie, nadie ni nada.
y CAIGO..... y CAERÉ
Y sólo habrá silencio (y amargura, cuanta amargura....)
y nadie estará allí, ni nadie al lado mio, ni nadie, ni nadie.
Sólo silencio y sal, sangre y sal. Y amargura.
Así; no quiero más, no quiero nada, nunca más.
Trago el bocado que me entregan, y aprieto los dientes.
No será nada nunca más. no seré nadie nunca más. Ni lo merezco. Ni tampoco... Ni tú, ni yo.
Y se apaga el televisor, y esa aureola en el centro, es una también ilusión. Porque nunca hubo nada
Ni lo habrá
ni lo debería haber.
MUCHAS GRACIAS POR
EL FINAL.
p.d: el guerrero, muere, luchando.
Antes que todo, disculpa si comento todos tus escritos.
ResponderEliminarAhora, quiero saber el motivo del escrito. Que me produce? un mal nihilismo, soledad y pizcas de desesperanza.
Un guerrero sabe luchar, pues aprendió a ganar y perder; y cuando sea maestro sabrá vivir en paz con ambas, en paz y feliz.
Que el dolor no sea solo, pues, el sujeto es social =)
No tienes por qué disculparte, muchas gracias por hacerlo, me aportas mucho.
ResponderEliminarEl motivo, es una verdad, que me dí cuenta hace poco. Vamos a morir
Te paso lo que me hizo darme cuenta, lo que te mencioné la otra vez, cuando nos veamos.