lunes, 31 de octubre de 2011

Nubes Melancólicas de una Tarde Llorosa.

Y así,
Todo continúa,
Se perpetúa.
Nos partimos en pedazos hacia el cielo,
Nos despedazamos.

.Fragmentados.

Y no reconocemos nuestra cotidaneidad
Que en cada momento cedemos.
Reconocemos en el implícito,
Como que nadie quiere mirar; ni aceptar
Que los instantes repentinos
 Que nos construyen
                                                                                              Se nos desvanecen,
                                                 Desaparecen.

Y así, en cada pedazo
en cada fragmento de nuestro ser
Nos conformamos,
Nos basta.

Y de a poco nos desaparecemos,
Nos extinguimos,
Con las nubes como testigo
Sentenciamos nuestra existencia.

Y todos los miércoles,
y domingos en la tarde.

Despertamos un poco menos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario