y una cordillera de distancia...
me mantienen en (des)vela.
Y pese a que tu mirada, tus labios, tu carne y tu olor,
yazcan languidecidos en una cama que no es mía
me cobijo en tu recuerdo
y suspiro.
Porque corto los días del calendario
por cada amanecer que es un centímetro mas cerca de tu boca.
donde cada suspiro es un bostezo más a tu lado.
Y cada pensamiento es un recuerdo futuro, contigo de la mano.
Escríbeme y dime que me esperas,
llámame y cuéntame que me extrañas.
Porque yo me hundo
me sofoco en esta espera escabrosa que-se-me-hace-eterna
De días espesos que transitan lento
de desayunos desperdiciados en tu nula compañía.
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